La actual sede se inauguró el 4 de mayo de 1888 en la ciudad de La Plata. Datos curiosos sobre el palacio del Poder Legislativo.
El Poder Legislativo provincial nació en 1820, con el nombre de ¨Junta de Representantes¨ teniendo en un principio carácter unicameral hasta la sanción de la Constitución Provincial en 1854, conformándose así la Cámara de Diputados y Cámara de Senadores respectivamente. Hasta el año 1880 ambas Cámaras funcionaron en la denominada “Manzana de las Luces”, en pleno corazón de la ciudad de Buenos Aires.
Fue en ese mismo año, cuando la Legislatura Provincial cedió su ciudad capital para que fuera sede del gobierno federal. De esta forma, ante la ausencia de una ciudad cabecera para la Provincia, se le encomendó al entonces Gobernador, doctor Dardo Rocha, la institución de una ciudad asiento de autoridades provinciales, fundándose la ciudad de La Plata en 1882.
Un año antes, en la antesala de la fundación de la ciudad de las diagonales, el Poder Ejecutivo Provincial convocó a un concurso internacional de proyectos para el diseño de edificios públicos de la nueva capital. Los ganadores de este concurso fueron los alemanes Gustav Heine y George Hagemann, quienes dieron comienzo a la construcción del Palacio Legislativo en 1883 al colocarse la piedra fundamental.
En 1884 la Legislatura Provincial realizó su primera sesión en un recinto provisorio, actual sede de los Tribunales Penales; para finalmente el 4 de mayo de 1888 en Asamblea Legislativa, darse por inaugurada la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires y un año más tarde, la Cámara de Senadores.
Datos curiosos
La superficie total del Palacio Legislativo es de 14.400 metros cuadrados, ocupando toda una manzana. Su estructura pertenece al estilo renacentista alemán de gran influencia arquitectónica en nuestro país hacia fines del siglo XIX, siendo declarado monumento histórico arquitectónico Provincial por ley 10962 el 13 de septiembre de 1990.
Al ingresar a la Honorable Cámara de Diputados por calle 53, se observa una figura coronada de laureles que aluden a la victoria, mientras que si accedemos al Senado por calle 51, la figura que visualizamos encarna el interés por las leyes. Por último, su frente sobre calle 7 simboliza la libertad, purificación y verdad.
El Palacio Legislativo representa en sí mismo y en su interacción, la voz de los ciudadanos equivalente a la voz pública de las democracias. Significa equilibrio, fortaleza y representatividad plural: la oportunidad de poner en juego la diversidad de opiniones y encontrar alternativas para alcanzar consensos.