En una extensa sesión, la Cámara Alta, también dio media sanción a la Convención de la Organización Internacional del Trabajo contra la violencia laboral, doméstica y de género, y a dos tratados de extradición con Rumania y Brasil, respectivamente.
En sesión pública remota, la Cámara de Senadores aprobó ayer cuatro proyectos de ley pautados en el orden del día para ser tratados. En más de cinco horas de debate, la principal dicotomía estuvo centrada en la creación de una comisión que controlase las relaciones de operaciones de crédito entre la empresa Vicentín y el Banco Nación. Específicamente, su función radica en indagar si existieron desvíos de fondos a empresas vinculadas al grupo en el país o en el exterior, y si evadieron tributos u otros compromisos fiscales, entre otras misiones.
En primer lugar, la Cámara Alta aprobó dos tratados con las repúblicas de Rumania y Brasil, referidos a extradición y derechos humanos. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, fundamentó las ventajas de dicha sanción por parte del cuerpo.
En votación conjunta con aquellos dos proyectos y con 42 votos afirmativos -la oposición se retiró por considerar que no se trataban temas referidos a la pandemia-, el Senado también dio media sanción a la Convención de la OIT - Convenio 190- contra la Eliminación de la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo. Al respecto, la Senadora Norma Durango expresó: "Celebro esta iniciativa, este es el primer instrumento internacional que aborda la violencia de género, es doblemente importante para nosotras las mujeres".
Posteriormente, se trató la creación de la Comisión Bicameral Investigadora antes mencionada, proyecto iniciado por el Senador Oscar Parrilli, del Frente de Todos. En primer orden, la Senadora María de los Angeles Sacnun manifestó que "se requiere que el propio Estado, a través del Poder Legislativo, pueda conocer cuál ha sido el procedimiento en el otorgamiento de estos créditos".

Por otra parte, desde la oposición manifestaron que no se requiere una urgencia para la creación en efecto y cuestionaron que la Comisión solo investigare las relaciones crediticias de los últimos cuatro años. En respuesta, el Senador Parrilli expresó que si la oposición acompañaba el proyecto, estaba en acuerdo de que se investiguen los créditos de la empresa desde su origen. A su vez, desde el Bloque de Cambiemos esgrimieron que el reglamento de actuación durante la pandemia no permitía el tratamiento de dicho proyecto.
Particularmente, el Senador Martín Lousteau advirtió que "en la creación de comisiones especiales, especiales mixtas, bicamerales e investigadoras se requiere el voto de las dos terceras partes de los miembros de la Cámara. Esta ley es una manera de saltar lo que dice el reglamento". A aquella locución, el jefe del bloque del Frente de Todos, José Mayans controvirtió lo dicho al hacer referencia que en la Ley N° 27.249 se creó la Comisión Bicameral de Control de Deuda y en ningún momento se hizo mención a los dos tercios necesarios.
En definitiva, el proyecto sometido a votación particular y general, obtuvo 41 votos afirmativos y 29 emisiones por la negativa. Por lo que, ante la mayoría requerida de mitad de los senadores y las senadoras presentes para su aprobación, la Cámara Alta del Congreso dio media sanción al mismo.
Accedé al orden del día tratado.