• domingo 17 de enero del 2021
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Buenos Aires: la Suprema Corte ratifica que la reparación del daño debe ser plena y se trata de una deuda de valor

Lo hizo en una causa de accidente de trabajo, en la que resalta que el cálculo de la indemnización debe hacerse en base al valor actual del ingreso del trabajador y no el del momento del hecho

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, reiteró su doctrina recientemente desarrollada en la causa “Aguiar”, y revocó la sentencia del Tribunal de Trabajo n° 2 de La Plata, que había cuantificado la indemnización en base al valor del ingreso del trabajador en el momento del hecho.

En lo que hace a la causa en particular, el día 14 de febrero de 2008, al utilizar una soldadora eléctrica explotó el tambor -con contenido inflamable- que improvisaba como caballete la víctima, provocándole gravísimas quemaduras y golpes en su cuerpo.

En primera instancia, al responsabilizar al empleador y hacer lugar al pedido de indemnización, compara las cuantías resarcitorias en el marco de la Ley 24.557 ($519.558,50) como del régimen común de responsabilidad civil ($2.851.121,97), señala la insuficiencia e irrazonabilidad de la reparación acordada por la Ley de Riesgo de Trabajo, declara la constitucionalidad de su art. 39 y condena al pago de la suma que resulta del segundo régimen.

Sin perjuicio de la sentencia favorable, el trabajador recurre al Máximo Tribunal de la provincia, sosteniendo que la fórmula de matemática financiera aplicada para calcular el resarcimiento (conocida como fórmula “Vuotto”) no contempla aspectos de la vida del trabajador (conforme lo señala la Corte Suprema de Justicia de la Nación en "Arostegui") y toma en cuenta la  remuneración percibida al momento del accidente.

Agrega a ello, si bien existen otras fórmulas que mejoran el resarcimiento en cuanto elevan la edad tope laboral para realizar el cálculo de la actividad productiva de la víctima (refiriéndose a la fórmula “Méndez”), en la misma se congela el ingreso de la víctima en el momento del daño, sin tomar en cuenta posibilidad de mejora del ingreso futuro que seguramente el daño habrá disminuido.

Al respecto, la Suprema Corte, remitiendo en varios pasajes a lo sostenido en el voto del juez Soria en la reciente causa “Aguiar”, señaló que la reparación integral es un principio basal del sistema de reparación civil que encuentra su fundamento en la Constitución Nacional, del que se apartó injustificadamente la sentencia del tribunal inferior.

En particular, destaca que en la sentencia de grado se determinó la base salarial para el cálculo de la indemnización a partir del monto que percibía el actor al momento del accidente, sin atender a la verdadera naturaleza del crédito en cuestión -deuda de valor- y a las reglas que gobiernan su cuantificación conforme al derecho común.

Al igual que en el citado precedente “Aguiar”, la Corte no reprocha la fórmula escogida sino una de las variables, aunque con ello, como sostiene Tomás Marino, hace tambalear todo el esquema del cálculo al cuestionar el hito temporal en el que reposa.

Accedé a la sentencia

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